Ser un padre

Ser un padre a veces suele ser un trabajo pesado y de muchos sacrificios, si el peque tiene algo y pasa mala noche los papás también pasamos esa mala noche añadiendo más cansancio al que ya traíamos del día, los gastos que surgen si se llegan a enfermar nos hacen olvidarnos de aquel gustito que queríamos darnos,  podremos usar la misma ropa de hace 5 años siempre y cuando a nuestros peques no les haga falta la suya y podremos dar todo lo que esté a nuestro alcance por el bienestar de nuestros hijos, pero a veces hasta a los papás más sacrificados y amorosos nos falta algo muy importante : volver nuestro corazón a nuestros hijos…  ¿¿qué quiero decir con esto?? ¿¿si todo lo damos por nuestros peques?? Es algo normal el amor que le tenemos a nuestros hijos, aunque tristemente en la actualidad se está perdiendo ese afecto natural y cada vez nos enteramos de más casos increíbles de padres haciéndoles maldades a sus hijos, dejando fuera esos casos, podemos decir que es algo totalmente natural que un padre ame y supla las necesidades de sus hijos, pero algo que en muchas veces nos falta es profundizar más en el amor que tenemos por nuestros hijos ¿cómo? Si un hijo se nos llegara a enfermar de una enfermedad grave nos preocuparíamos muchísimo y recurriríamos hasta lo imposible con tal de que se curen, seguro volveríamos nuestros ojos a Dios y le rogaríamos un milagro y haríamos todo eso porque amamos a nuestro pequeño, pero cuando nuestros hijos están sanos, se desarrollan bien, tienen cariñito y no les hace falta nada material nos sentimos satisfechos de nosotros mismos porque estamos haciendo bien el trabajo, y es así, en parte estamos haciendo las cosas bien pero creo que nos falta algo más, aquí les quiero poner algunos puntos que creo que es bueno tomar en cuenta también: 1) Orar por el alma de nuestros hijos con el mismo fervor que lo haríamos si supiéramos que tienen una enfermedad terminal. El alma es eterna y aunque el reino de los cielos es de los niños, nuestros hijos un día van a crecer y si no están siendo bien dirigidos espiritualmente, su alma se puede perder eternamente. Pienso que no es algo que se debe dejar para después sino que día a día hay que luchar e interceder por ellos. 2) Orar para que Dios nos muestre cual es el plan de Él para cada uno de nuestros hijos y nos dirija para que sabiamente nosotros les ayudemos y aun les facilitemos el camino. Aun hay algo más, si el plan de Dios para tu hijo fuera que se case y forme una familia ¿oras por su futura familia? ¿por su esposa o esposo? esto puede sonar hasta gracioso si aun es un bebé, pero hay algo importante en esta oración, si tu hijo es un bebé o un niño lo más probable es que su futura esposa sea una bebé o una niña con familia ¿no crees que es el mejor momento para pedirle a Dios que también la guarde, la guie, la cuide y ayude a sus padres a formar en ella una mujer de valor, con carácter y que ame a Dios como tu quieres que tu hijo sea? Imagina la preciosa familia que podría tener tu hijo con un conyugue con los mismos valores que tú has inculcado en él. 3) Involucrarse al 100% en todos los ámbitos de su formación, muchas veces los papás que llevan a sus hijos a la escuela, dejan gran parte de la educación a las maestras, pero a final de cuentas las maestras nunca serán las responsables de la educación de nuestros hijos. Yo pienso que siempre deberíamos llevarle la delantera a nuestros hijos, sobre todo si están  pequeños, esto no significa que si mi hijo esta estudiando medicina yo ya deba tener una especialidad, más bien en lo básico informarnos e investigar. ¡¡¡Cuantos papás actualmente le compran a hijos aparatos cuya tecnología es impresionante y que los mismos papás no saben usar!!! ¡No puedes dejar que eso te pase, pues entonces llegarías a desconocer gran parte de la vida y de lo que tu hijo está haciendo! Existen muchos papás que no saben usar el celular de sus hijos y desconocen todo lo que sus hijos pueden tener ahí, padres que no saben que es el facebook y no saben cuantas intimidades y fotos de la familia están navegando por la red y aun más ¡en cuantos problemas se podría meter tu hijo por dar mucha información personal! 4) Platicar con ellos, compartir intereses, ser las primeras personas a quienes recurran nuestros hijos para externar sus inquietudes, ganarnos el ser sus mejores amigos, yo creo que la famosa barrera generacional no debe existir, si los padres ponemos de nuestra parte y nos ganamos a nuestros hijos podríamos llegar a vencer esa barrera, y superar juntos cambios y actitudes de nuestros jóvenes sin que con ello perdamos nuestra autoridad y respeto, más bien generando una hermosa conexión con ellos a base del respeto y la confianza mutua. Yo tengo un hijo pequeño y aun no he tenido esa experiencia pero conozco y se de personas que lo han logrado de una hermosa manera y si ellos han podido ¿por qué nosotros no? Estos son algunos puntos que quería compartirles, espero que los tomen en cuenta y aun lo compartan con otras personas que no tienen acceso al internet. Les dejo una fotito de los varones de mi hogar sentados frente a un lago, es para mi una bendición enorme poder verlos disfrutar de estar juntos. Les mando un gran abrazo =)

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