¡Es tan poquito!

Cuando estas embarazada se te hace eterno el tiempo para conocer a tu bebé y cuando ya lo tienes en los brazos, ¡es tan poquito lo que dura el gusto! Cuando nacen nuestros hijos, y las primeras noches, aun lastimada del parto, luchando por poder amamantarlo, aguantando las buenas desveladas del primer mes y cambiando pañales uno tras otro con nervios de madre primeriza que no está segura si está haciendo bien las cosas, por un momento puede hacerse eterno el tiempo, y seguramente a más de una mamá le ha pasado por la mente «Ohh cuando mi hijo camine y duerma de un tirón toda la noche, todo será tan diferente, ¡ya quiero que pase el tiempo!»… Entonces pasa el tiempo, pero pasa taan rápido que cuando menos nos damos cuenta nuestro bebé ya es un niño que quiere correr tras la pelota y lo quiere hacer solito y no soporta que mamá le esté dando mimitos cada que se le antoja a ella. ¿Qué pasó? ¿Dónde está mi bebé? ¡Estoy exhausta de correr tras el y de levantar sus juguetitos por doquier! Así es la ley de la vida, los hijos crecen y cuando son peques queremos que sean mayores y cuando son mayores queremos que sean peques otra vez. Si las cosas son así y estos sentimientos nos pasan a todas las mamás creo que hay algo importante que debemos hacer: DISFRUTAR Disfrutar cada etapa de nuestros hijos, cada ocurrencia, cada travesura, cada reto que juntos tengan que pasar, disfrutar la etapa de los juguetes por doquier, disfrutar que algunas veces te cambien las cosas de lugar, eso quiere decir que en tu casa hay vida y hay una personita especial que deja su huella por donde pasa. Una vez que termine su estancia en casa, tu hijo, que para ese momento será un adulto joven, ya no te dará más «lata» dejando sus cosas en la mesa o algún vaso perdido por donde menos te imagines en la casa y entonces extrañarás mucho cada uno de esos detalles. Aprendamos a disfrutar cada momento de nuestros hijos porque nunca más se van a repetir, el tiempo pasa muy rápido, el tiempo que tenemos a un bebé en casa dura cuando mucho año y medio (claro si tienes muchos hijos tendrás más tiempo bebés en casa) pero el tiempo que cada una de esas personitas tan especiales en nuestras vidas duran de bebés y niños es un tiempo realmente corto. No lo desaprovechemos, disfruta y graba en tu memoria cada puchero, cada palabrita, su aroma, cada ocurrencia y la sensación de tener a ese frágil ser amado en tus brazos. Con Cariño: Jaz

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