Preparación de la escuela en el hogar

Es importante tener un lugar determinado para su equipo escolar y para manejar su «escuela». Su niño debe saber dónde puede encontrar cada pieza del equipo. El equipo debe estar dispuesto de una manera atractiva y ordenada y el niño debe saber regresar todo a su lugar. Un librero de tres o cuatro entrepaños es excelente para acomodar los materiales. El equipo Montessori y los sustitutos tienen control de error, pero esto no significa que los materiales enseñan automáticamente. El niño debe ser guiado en su uso adecuado. Cuando esté demostrando el material al niño emplee un mínimo de palabras y movimientos. El niño pequeño encuentra difícil seguir y asimilar una exploración prolongada. Solo debe permitírsele que trabaje con materiales después que le hayan sido presentados. Deje descubrir al niño. El papel del profesor Montessori es el de ser observador, debe ser paciente, no interfiera en el aprendizaje de su hijo, si ve que esta cometiendo un error espere a que sea él quien lo descubra. Siempre deberá haber un ambiente apacible, una atmósfera que inspire la concentración y el aprendizaje. Cuando vaya a iniciar dígale al niño que van a tener una escuela y preséntele el primer día dos o tres cosas y déjele jugar con ellas, preséntele cada día subsiguiente dos o tres cosas más y deje que el niño juegue también con las cosas anteriores.  A medida que vaya progresando ciertos materiales deberán ser retirados. Tome siempre la delantera al niño y proceda según sus intereses y capacidades. Nunca deberá permitir que el niño juegue con los materiales cuando quiera, pues perdería el respeto hacia ellos. Sin embargo puede ser que después de trabajar mucho con algunos materiales el niño esté muy familiarizado con cada pieza del equipo, solo hasta ese momento podrá permitir que el niño trabaje a horas al azar. Los ejercicios escolares pueden efectuarse en la alcoba del niño o a otro cuarto dedicado únicamente a éste propósito, los ejercicios de vida práctica también pueden hacerse a horas que no sean de escuela; por ejemplo cuando esté limpiando la casa. El tiempo invertido en la escuela no debe ser más de una hora y media a  dos horas, de preferencia a la misma hora cada día. Pero si está trabajando con un niño muy pequeño 45 minutos serán suficientes poco a poco se irá aumentando el tiempo. Algo importante es aprender a detener la actividad cuando el niño aun esté disfrutando de esta en lugar de esperar a que él pierda el interés. Si por algún motivo usted o el niño no están de humor, es mucho mejor pasar por alto un día a continuar pues la escuela deberá ser un momento para gozar de estar juntos y aprender unidos. La actitud de los padres es muy importante, al enseñar a los hijos se debe evitar el tedio. A los niños les encantan las repeticiones cuando estas no son exageradas. Pueden perder el interés si usted avanza con lentitud y si avanza con excesiva velocidad los materiales les pueden resultar más allá de su comprensión. AMBIENTE PREPARADO PARA EL HOGAR: Las escuelas Montessori tienen un ambiente preparado donde todo esta a la talla del niño; también el hogar deberá ser adaptado a sus necesidades. Las cosas para su hijo deben ser a escala de su tamaño y hacérselas fácilmente accesibles para facilitar que aprenda a trabajar y a valerse por sí mismo. Hay muchas maneras ingeniosas de arreglar el cuarto de su hijo, es probable que pueda encontrar una mesa, una silla y una alacena o librero en cualquier tienda de segunda mano y adaptarlo de acuerdo a la necesidad. Para el entrenamiento práctico puede conseguir en los mercados un delantal, un cepillo para alfombra, un mechudo, una escoba, un recogedor y una esponja todo tamaño infantil. Al  establecer su escuela doméstica su ambiente preparado deberá incluir: Una mesa y una silla ligeras, proporcionadas a la talla del niño, de manera que él pueda moverlas con facilidad. Un librero o alacena  lo bastante bajo como para permitir que el niño alcance todas sus partes. Tela encerada o hule para cubrir la mesa cuando trabaje con cosas que la puedan dañar. Equipo de limpieza infantil para vida práctica. Perchas bajas para ropa. Gavetas bajas para ropa usadas frecuentemente. Resumen del Libro: Enseñanza Montessori en el Hogar de Elizabeth G. Hainstock páginas 24-27

¡Deja un comentario! ♥

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: