Educar, la importancia de los primeros años

Muchas veces los años más fértiles que son del nacimiento a los seis años de edad son desperdiciados por padres y maestros que creen que el niño es muy pequeño para aprender. Y muchas veces son ellos los demasiado perezosos para enseñar. Tómese tiempo para hablar en realidad con su niño pequeño y le asombrará su acervo de conocimientos. No debe permitirse a los niños pasar sus años más formativos sentado como una nulidad en su caja de arena. Alos dos años ha progresado más allá de la etapa de juego ocioso. A esta edad el aprendizaje es una necesidad, su curiosidad es insaciable y debe poder explorar. moverse y observar. Durante las primeras etapas del desarrollo del niño necesita aliento de los adultos para lograr confianza en sí mismos. También necesita estímulo y sensación de seguridad. En esta edad es importante para el niño una imagen de órden y rutina, porque hay tanto atareamiento y confución a su alrededor que necesita «señales» familiares en las que pueda confiar. Los niños tienen un deseo natural de aprender y ttrabajar, junto a una buena disposición a complacer. No consideran el trabajo como algo desagradable. Están buscando continuamente nuevas cosas que hacer… cosas que cada vez son más difíciles y retadoras. El aprendizaje debe ser divertido y una fuente constante de interés para el niño pequeño. Los niños aprenden imitando a los adultos y otros niños, poner un buen ejemplo con lo que usted haga, beneficia mucho más a un niño que una explicación larga y sin significado. Mientras más amplio sea su panorama más aprenderá, llévele con usted a lugares, déjele conocer nueva gente, ver nuevas cosas, tener nuevas experiencias. Los niños aprenden gradual y naturalmente de las personas con quien entran en contacto. Una regla importante: NUNCA HAGA POR UN NIÑO LO QUE ÉSTE SEA CAPAZ DE HACER POR SI MISMO. Un niño de tres o cuatro años es capaz de vestirse, recoger sus juguetes, tender su camita (aunque no se vea tan pulcra como si una lo hubiera hecho) y ayudar a pequeñas labores domésticas. Se le deben  permitir hacer estas cosas pues el niño debe sentir que él, como los miembros mayores de la familia, está contribuyendo de alguna forma y tiene ciertas tareas y obligaciones. Es un hecho patético que hoy, mucha gente joven solo puede pensar y hablar en abstracciones y generalidades vagas. ¿Es culpa del niño estar mal preparado, o el defecto radica en la estructura de nuestro sistema educativo actual, y en verdad, en los padres mismos por poner demasiado énfasis en nuestra dependencia? ¿Estamos criando una generación de niños mimados, dependientes, a los que se les está permitiendo lentamente que pierdan todo concepto de originalidad y creatividad? Resumen del Libro: Enseñanza Montessori en el Hogar de Elizabeth G. Hainstock páginas 21-24

One thought on “Educar, la importancia de los primeros años

  • 1 septiembre, 2014 at 12:01 am
    Permalink

    Hola. Estoy iniciándome en la enseñanza en casa. Encontré tu blog y ha sido muy enriquecedor leerte. Gracias!

    Reply

¡Deja un comentario! ♥

A %d blogueros les gusta esto: